miércoles, 11 de marzo de 2020

Poemas de la Psicología

Poemas Sobre la Psicología 




     Especial Psicológico:


     La psicología es especial
     No solo para quererte a ti
     Sino para querer a los demás
     Eso te hará feliz
     Sin ninguna otra necesidad
     Tus problemas no solventará
     Pero sí que te ayudará
     Pero sí que te ayudara
     A pensar en lo qué haces
     Porque en el arte de vivir
     Algo mejor vendrá



     El Psicólogo :


     Para que ser un Psicólogo 
     Muchos te preguntarán
     Y tú les darás una respuesta
     Que locos los dejaran
     Ser amable, paciente y consejo dar
     Son las cosas que necesitas
     Para poderlos ayudar
     Esta carrera es hermosa
     Dudas no existirán
     Y así verás que valió la pena esperar




     El Buen Psicólogo :


     Un psicólogo hoy en día
     Es más que un consejero
     Él te ayuda en tu vida
     Sin cobrarte ni un solo peso
     Al ayudarte ayuda a él mismo
     Y también a la sociedad
     Él te guíe por un buen camino
     Para no caer en la crueldad
     Él es un buen amigo
     Con el que puedes contar


   

lunes, 9 de marzo de 2020

Cuento sobre la Psicología

Cuento

La Salud Mental de Alejandro

Había una vez, un niño, llamado Alejandro. Tenía una vida común a los ojos de cualquiera: iba al colegio, vivía con su mamá y su papá, jugaba fútbol, hacia sus tareas, tenía amigos, y todas aquellas cosas que cualquier niño de 13 años desearía tener.

Lo que no sabía la gente, es que Alejandro escuchaba las peleas de sus padres afuera de su habitación, que sus amigos constantemente lo hacían sentir fuera de grupo o que le costaba entender ciertas materias.

Un día, Alejandro amaneció abrumado de haber pensado toda la noche en los gritos que escucho de sus padres, y cuando llegó al colegio a hacer una actividad en grupos, se dio cuenta de que lo habían excluido del grupo en que siempre participaba.

Al finalizar esa clase, salió triste del salón y un poco molesto, solitariamente. La psicóloga se dio cuenta de su actitud y le ofreció conversar por un rato, pero Alejandro tenía la mente tan cerrada, que le parecía insultante ir y aceptar que necesitaba ayuda, y que no era autosuficiente.

Los estudios se le seguían complicando en los siguientes 3 días, no era su semana de suerte. La psicóloga seguía notando su actitud y le decía que siempre iba a estar ahí para escucharlo, hasta que el accedió a hablar con ella.

La psicóloga logró ayudarlo bastante a descargarse, a conversar las cosas con sus padres en cuanto a las notas que estaba obteniendo y sobre como le incomodaba escuchar sus peleas. Se sintió entonces aliviado y desde ahí pudo tomaste las cosas las con calma.

Alejandro entendió que para asistir a terapia no necesitas tener un grave problema de vida o muerte, y que es saludable para todas las personas ir en busca de ayuda, ya que nadie es autosuficiente.